Esperanza Macarena
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Ex Libris

Categorías: Blog, Libros

Se abre un mundo de posibilidades. El debate no debe ser excluyente sino integrador, alcanzar a una conclusión venturosa donde hay sitio para todos: la coexistencia del libro impreso y el libro electrónico, donde no son competencia sino canales suplementarios ya que con ambos se abre un infinito abanico de ofertas. ¿No es factible el libro físico con contenidos digitales y su recorrido inverso con ebooks físicos? Cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes, léase espacio físico, piratería …

Vivimos en una convulsa transformación del sector editorial pero con apertura de nuevos caminos. Nuevos modelos de negocio ante los distintos hábitos de consumo que deben ser aprovechados en una dinámica cada vez más globalizada.

Otras formas de comunicación son factibles en un mundo en permanente innovación. Debemos aumentar y aprovechar los contenidos digitales de promoción (alianzas en el sector audiovisual: videos-trailers, redes sociales …)

Pero dejen paso también a los sentidos: a lo artesanal, el tacto y olor del papel y la encuadernación de autor. Esa carga emocional de un libro entre sus manos sigue constituyendo una de las experiencias más placenteras y satisfactorias.

Suscribamos una firme apología de este ilustre compañero de sueños, el libro. Tomaremos de ejemplo a un polifacético beato agustino, filósofo y copista -previo a la difusión de la imprenta- que desarrolló su vida y obra allá entre Alemania y Holanda cuando el Medievo quería abrirse al Renacimiento. Thomas de Kempis nos dejó un aserto lleno de vigencia: In omnibus requiem quaesivi, et nusquam inveni nisi in angulo cum libro, que traducido libremente viene a decirnos: “He buscado el sosiego en todas partes y solo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos”. Leamos pues, cultura es sinónimo de libertad. Cuanto más leamos, más libres seremos.

 Para finalizar con lo expuesto, reseñar que si bien es meritorio saber integrar los avances tecnológicos a nuestra cultura y que ambos formatos, libro impreso y libro digital, convivirán pacíficamente, no me despediría sin una bonita frase para el recuerdo: El papel más antiguo que se conserva fue fabricado con fibra de lino alrededor del año 150 antes de Cristo. No creerás que en 2015 la Humanidad dejará de imprimir, ¿verdad?